lunes, 14 de marzo de 2011

Presentimiento

Hoy me levanté energúmera, al oir un gigantesco estrépito. Di un salto en mi cama y completamente exaltada, noté al abrir la puerta de mi cuarto que todo afuera se encontraba de revés.
Lo había presentido. La noche anterior me había acostado a la 1:30 a.m de la madrugada, con una presión en el pecho; con el leve presentimiento de que algo andaba mal, pero no sabía exactamente qué y, extrañamente, mientras me envolvía finalmente el sueño, lloré.

Hoy al abrir esa puerta, observé estupefacta el destello de la imagen abominable. Era un reflejo que se desvanecía en la pared, lánguido y triste, susurrándome que no existe, que no es más que un cuento inventado, que el tiempo pasa y la vida es un delirio en la distancia, que ya sea tarde.

Tarde para qué? Me pregunto cuando ya solamente queda una marca borrosa en el fondo de la pared. Me acerco lentamente a ella, percibiendo un halo de melancolía. De dónde vienes? le pregunto en lo que se desvanece completamente, mientras la leve brisa mañanera me susurra al oído... viene de tí.

1 comentario:

  1. Quiza no sea tarde... nos da miedo que los demas asi sean completos desconocidos... piensen de nosotros como quedados... hay que luchar por lo que queremos. Te quiero mucho :)

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