Hoy escojo ser yo.
No hay atrás, no hay adelante. Solamente el ahora.
Escojo mis pensamientos, no todos. Los filtro.
Escojo lo que quiero ser.
No hay opiniones, no hay juicios. Me despojo de todas las
expectativas sobre mí.
Escojo mis virtudes y observo mis defectos.
Descarto todo lo que aborrezco de mi. Lo pisoteo y desaparece.
Escojo mis éxitos, mis posibilidades, mis aptitudes.
Olvido mis errores. Amo. Siento la energía a mi alrededor.
Quiero mucho amor, quiero amar y ser amad@. Lo logro.
Escojo todo lo hermoso de mí y lo agrando, lo abrazo,
lo expando y desarrollo.
Siento que finalmente soy, que es real, que hay luz,
que hay esperanza.
Me siento libre.
Soy afortunad@ porque siento que lo soy.
Encuentro calma.
jueves, 24 de febrero de 2011
Distorsión
El miedo. Qué puedo decir. Es terriblemente impresionante como el miedo puede convertirse en tu peor enemigo. Veo con tristeza al círculo que he creado a mi alrededor.
Desde el centro, veo los extremos y él me observa y se burla. Me entristezco y dejo que pasen los días mientras el círculo se hace más y más grande hasta convertirse en una inmensa y ridícula esfera. En este punto me digo a mí misma: “ese es el primer paso”. Sin embargo, nunca antes en mi corta vida había sentido al tiempo correr tan... así.
Nunca antes había deseado lo que no deseo, ni mucho menos soñado lo que no sueño. Nunca antes había combinado mi vida, ni mis sueños, ni mis deseos, hasta llegar al punto en el que la esfera dejara de ser mía.
Desde el centro, veo los extremos y él me observa y se burla. Me entristezco y dejo que pasen los días mientras el círculo se hace más y más grande hasta convertirse en una inmensa y ridícula esfera. En este punto me digo a mí misma: “ese es el primer paso”. Sin embargo, nunca antes en mi corta vida había sentido al tiempo correr tan... así.
Nunca antes había deseado lo que no deseo, ni mucho menos soñado lo que no sueño. Nunca antes había combinado mi vida, ni mis sueños, ni mis deseos, hasta llegar al punto en el que la esfera dejara de ser mía.
domingo, 20 de febrero de 2011
Diciembre 24

Qué días tan soleados, pero aún no amanecía en Marzo
Y tus manos junto a las mías danzantes se encontraron
Suavemente se rozaron los desengaños
Y en esta vida el tiempo nos precipita cada peldaño
Nada que impida que se trastornen las líneas
Y que dulces notas adornen los años
Miedo en la orilla camino al cambio
Y la certeza de encontrarme entre tus labios.
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